Por Monica Guerrero Vazquez, master en salud pública y especialista en el manejo de programas comunitarios
A muchas mujeres, especialmente en nuestra comunidad latina, nos enseñaron a callar lo que sentimos. Como mujeres nos dijeron que tenemos que seguir adelante, a cuidar de todos, a no “hacer problema”. Mientras nuestras preocupaciones se tenían que esconder, y crecían en silencio.
Lo que muchas veces se llama “preocuparse mucho” puede ser algo más profundo, y por eso hoy te quiero hablar de la ansiedad. La ansiedad no siempre se ve como nervios o ataques de pánico. A veces se esconde en el cansancio, en la mente que no para, en el cuerpo tenso o en la preocupación constante por todo y todos. Si estás pensando constantemente qué pasará porque tu experiencia ha sido siempre incierta, puedes tener ansiedad.
Hoy quiero hablarte sobre esa sensación de preocupación constante. ¿Cuántas veces has escuchado o te han dicho “te preocupas por nada”?
Qué es la ansiedad
La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante el estrés o el peligro. Es esa sensación de alerta que nos ayuda a reaccionar cuando algo no está bien. Por ejemplo, sentir nervios antes de una entrevista o preocupación cuando un hijo está enfermo es normal.
La ansiedad es una forma de supervivencia, la humanidad no habría llegado a este momento de la evolución si no fuera porque permanecimos atentos a nuestro alrededor. Sin embargo, vivir constantemente en ese estado de alerta no es normal.
La realidad silenciosa
La ansiedad no es solo “pensar mucho”. Es una combinación de pensamientos, emociones y sensaciones físicas que pueden afectar tu día a día, tu descanso y tus relaciones.
Las mujeres tienen casi el doble de probabilidad que los hombres de experimentar ansiedad, y en el caso de las latinas en Estados Unidos enfrentan muchas presiones al mismo tiempo. Muchas son madres, trabajadoras, cuidadoras, y además viven con el estrés de la migración, el idioma, la estabilidad económica, la discriminación y, en algunos casos, el miedo por su bienestar o el de su familia debido al estatus migratorio.
No estás exagerando, la constante preocupación es una señal de que algo necesita atención.
Señales de ansiedad
La ansiedad se presenta de diferentes formas, lo más importante es detectar qué interrumpe con tener una vida tranquila. Este listado te va a dar alguna idea de lo que puedes hacer para reconocer cuando la ansiedad te hace daño:
- Pensamientos constantes que no paran, a veces son trágicos y a veces son sobre cosas sinningúnorden.
- Dificultad para relajartepor tensión en el cuerpo o desesperación.
- Problemas para dormir o dormir demasiado: sentirte cansada, o sentir que no puedes parar de hacer cosas.
- Irritabilidad o impaciencia: te sientes abrumada porque todo te parece demasiado.
- Aislamiento: prefieres estaraisladaporque estar con otras personas te genera ansiedad.
Estas señales son sólo una guía, recuerda que pueden ser todas a la vez, o sólo una.
Cómo podemos manejar la ansiedad
Hace poco te compartimos 5 consejos cómo actuar ante el estrés y la ansiedad para Latinos Aquí te dejo algunos recordatorios:
Respirar: esto es una pequeña pausa, cinco segundos inspira, cinco segundos expira. Repítelo por 3 minutos cada vez que sientas que los pensamientos de invaden y en cualquier lugar.
Autocuidado: dale nombre a lo que sientes, en lugar de decir “estoy bien”, intenta decir realmente cómo te encuentras “preocupada”, “cansada”, o “abrumada”. Y cuídate en ese momento de más ansiedad. Al pausar y respirar, ayudas a tu cerebro a generar energía positiva y tranquilizadora. Entonces, muévete, estira los brazos, camina o baila. Así le darás a tu cerebro la señal de que todo está bien, y que tú estás en control. Esto te hará sentir muy bien.
Comunidad: busca a las personas que te den calma. Eso no significa que esas personas son tus terapeutas, lo que significa es que te escuchan sin juzgar, te acompañan y te respetan. También te ayuda dejar ir a personas que te quitan la calma, y tu tranquilidad.
Si alguna vez te dijeron “exagerada” “te preocupas por nada”, recuerda que no es verdad. Lo que sientes es válido, no es malo. La ansiedad no es una exageración. Es una señal de que has estado cargando demasiado por mucho tiempo.
Como mujeres latinas, somos fuertes. Y parte de la verdadera fortaleza también está en cuidarnos, en pedir ayuda, en decir “hoy necesito un descanso”.
No tienes que vivir en constante preocupación. No tienes que hacerlo todo sola.
La ansiedad es un problema de salud, de la salud mental. Por ello, es importante reconocer los signos de la ansiedad, buscar ayuda de tu comunidad y encontrar apoyo profesional. Porque lo más importante es recordar que MERECES SENTIR PAZ.
Recursos para manejar la ansiedad
Visita nuestra web www.jhcentrosol.org o escríbenos a centrosolmh@jhmi.edu para aprender más sobre nuestros programas de prevención de problemas en la salud mental.
Llama al 988 para consultar con una consejera, presiona 2 para servicio en español.
Tu médico de cabecera o medico primario puede diagnosticar la ansiedad y otros problemas de salud mental. Háblale de cómo te sientes y hagan juntas un plan de seguimiento.
☺ Nota: Nuestros artículos no reemplazan el consejo de profesionales del cuidado de salud o consejería, deben tomarse como fuentes de información y educación.
Este artículo ha sido publicado en Mundo Latino Newspaper y copias impresas del mes de abril 2026 (página 27).
